+ La pregunta de hoy es ¿cómo debemos comportarnos en la familia? ¿Qué deberes tienen los padres y los hijos?

+ Siempre la respuesta a la pregunta ¿cómo debemos comportarnos? Va en la misma dirección: de todas las opciones de comportamiento que tenemos, debemos escoger la que nos haga más perfectos, más felices, más santos, más realizados.

+ Nosotros creemos que existe un orden en las cosas, y que nuestra felicidad consiste en descubrir y seguir ese orden. Por ejemplo, nosotros creemos que el hombre está diseñado para casarse con una mujer, y no con otro hombre. Si lo hiciera, como no está diseñado para ello, no sería feliz, no se realizaría.

+ Analizando este orden intrínseco de la institución de la familia es que pueden sacarse conclusiones sobre cómo hay que comportarse en ella.

+ Lo primero que uno observa en la naturaleza es la necesidad de los seres humanos de criarse en una familia, en una comunidad de amor, los primeros años de sus vida. (vemos que el hombre no se vale por sí mismo). También observamos la necesidad de que esta comunidad sea estable: que no se rompa o cambie de personas a los pocos años.

+ De aquí se explica que exista esa atracción entre el hombre y la mujer que les incita a comprometerse de por vida en el proyecto de construir una comunidad. De aquí se entiende cuál es el sentido del matrimonio y cuáles son los deberes de los padres y de los hijos.

+ Los deberes de los padres son: ocuparse de sus hijos mientras dependan de ellos (afectivamente dependerán siempre). Tienen el deber de ocuparse de su cuerpo y de sus alma. Deber de ocuparse de su cuerpo: vestido, comida, techo.

+ Deber se ocuparse de su alma: de su formación intelectual, de su formación en la buenas costumbres.

+ Para la formación intelectual: los padres delegan la función de instruir en instituciones especializadas. Pero no delegan la responsabilidad. Tienen que chequear la calidad de esta instrucción. Y arte de esta instrucción es al instrucción religiosa: para que los hijos puedan entender el sentido de esta vida, el sentido de la Iglesia y la responsabilidad de pertenecer a esta institución.

+ Para la formación de la voluntad, de las buenas costumbres: 1) el ejemplo de los padres: ir a Misa, no andar en pantaloncillos por la casa, no discutir entre ellos. Los niños lo juzgan todo.

+ Cariño, vigilancia. Fortaleza, paciencia. Tenerlos cortos de dinero. Evitar excesiva aspereza ni indulgencia desmedida. Hay que hacerse amigos de los hijos. Si se regaña a los hijos no es para el beneficio de los padres (que no hagan ruido) sino para el beneficio de los hijos (que aprendan a comportarse).

+ Enseñarles a tratar a Dios: si no pensarán que rezar es de mujeres.