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Roberto López

 


¿Por qué existe el mal en el Mundo?

Hay una objeción bien fuerte a que exista un Dios bueno: la existencia del mal, en su doble vertiente: los males de la naturaleza (catástrofes, etc) y, sobre todo el mal moral. ¿Cómo puede existir un Dios que sea bueno y todo poderoso y que permita la existencia del mal? Solo se ven dos posibilidades: o Dios no es tan poderoso, y existe un Dios del Mal tan poderoso como Él, o Dios no es tan bueno, y no le preocupa la felicidad de sus criaturas. Esto es lo que se conoce en teología como el “misterio de la iniquidad”(2Ts 2,7), que ha llevado a mucha gente a apartarse de Dios (Lenin, cuando fusilaron a su hermano). Debemos por tanto examinar el origen del mal.

+ Debemos distinguir dos tipos de males: el mal físico y el mal moral. Mal físico es: un terremoto, una inundación, la enfermedad, el calor sofocante, etc. Mal moral es: el que haya gente -nosotros- que no hagamos lo que se debe hacer: el egoísmo, el orgullo, la vanidad.
¿Por qué existe el mal físico?:
+ ¿No podía Dios haber hecho un mundo perfecto, en el que no pudiera existir ningún mal físico? (no incluimos ahora el moral) “En su poder infinito, Dios podría haber creado siempre algo mejor. Sin embargo, en su sabiduría y bondad infinitas, Dios quiso libremente crear un mundo en ‘estado de vía’ hacia su perfección última. Este devenir trae consigo en el designio de Dios, junto con la aparición de ciertos seres, la desaparición de otros; junto con lo más perfecto, lo menos perfecto; junto con las construcciones de la naturaleza también las destrucciones. Por lo tanto, el bien físico exige también el mal físico mientras la creación no haya alcanzado la perfección.” (Cat 310). Las catástrofes, la muerte de criaturas (no la del hombre) se explica porque el mundo está en una evolución hacia su perfección. Llegaremos a un mundo, según el plan de Dios, donde esto no ocurra. Esta es la explicación del mal físico.
+ Pero queda por responder por qué Dios quiso un mundo ‘en estado de vía’ caminando hacia la perfección, en vez de un mundo perfecto. Esto se entenderá mejor cuando se entienda la misión para la que Dios diseñó al hombre: dirigir la creación a su perfección, ganarse el cielo haciendo mejor la tierra.
Por qué existe el mal moral, el pecado:
+ Muchas religiones tratan de dar respuesta a esta pregunta. El Cristianismo, en este sentido, tiene una explicación bastante “original”. El Cristianismo no cree que exista un Principio del Mal, un dios del mal, que ha sido la explicación más común en la historia. El Cristianismo cree que, al principio de la Historia hubo un pecado que ha marcado a la Humanidad y a toda la creación. [De hecho, se dice que “no hay rasgo del mensaje cristiano que no sea en parte una respuesta a la cuestión del mal” Cat 309. (cambiar esto de sitio)]
+ Lo que el Cristianismo cree es que, principio de la Historia, ocurrió un “cataclismo moral”. Los primeros hombres que Dios creo fueron puestos a prueba y fallaron y pecaron (como también pasó con algunos Ángeles). La prueba parece que consistió en meterles alguna desconfianza respecto a Dios, y efectivamente, sucumbieron. Ahora no podemos hacernos una idea de la gravedad de lo ocurrido, porque para nosotros el pecado es algo que lo vemos y tocamos todos los días. Pero hay que tener presente que ellos no tenían la naturaleza dañada, como nosotros. Ellos sabían perfectamente quién era Dios y quién ellos y su voluntad no estaba dañada por la concupiscencia. Por lo cual, este pecado fue de pura malicia; los nuestros tienen casi siempre algo de debilidad de la voluntad e ignorancia del entendimiento. Por lo tanto fue un evento grandísimo.
El Dios Todopoderoso… por ser soberanamente bueno, no permitiría jamás que en sus obras existiera algún mal, si El no fuera suficientemente poderoso y bueno para hacer surgir un bien del mismo mal (S. Agustín, enchir. 11, 3). (Cat 312)
Con el tiempo, se puede descubrir que Dios, en su providencia todopoderosa, puede sacar un bien de las consecuencias de un mal, incluso moral, causado por sus criaturas: “No fuisteis vosotros, dice José a sus hermanos, los que me enviasteis acá, sino Dios… aunque vosotros pensasteis hacerme daño, Dios lo pensó para bien, para hacer sobrevivir… un pueblo numeroso” (Gn 45, 8;50, 20; cf Tb 2, 12-18 Vg.). Del mayor mal moral que ha sido cometido jamás, el rechazo y la muerte del Hijo de Dios, causado por los pecados de todos los hombres, Dios, por la superabundancia de su gracia (cf Rm 5, 20), sacó el mayor de los bienes: la glorificación de Cristo y nuestra Redención. Sin embargo, no por esto el mal se convierte en un bien. (Cat 313)
1) ¿Cómo se transmite el pecado original?
+ Pero lo más difícil de entender no es ¿por qué pecaron? Aunque sí es difícil, sino 1) qué consecuencias tuvo ese pecado 2) porqué y como se transmite ese pecado de padres a hijos.
+ Este pecado original ocurrió, por decirlo figurativamente, durante el “proceso de diseño”, fue parte de ese proceso. Lo que Dios estaba creando no era dos individuos, sino la Naturaleza Humana, con todas las características que iba a tener. Por lo tanto, lo que se dañaron no fueron dos personas, si no la naturaleza humana. Con esto se explica la transmisión.

2) ¿Qué consecuencias tuvo ese pecado?
+ Lutero dice que dejó al hombre tan dañado que es incapaz de hacer nada bueno. Qué todo lo que hace es pecar, hasta cuando dos esposos se quieren. (lo que ocurre es que Dios no se lo toma en cuenta). Los católicos creemos que: dejó la naturaleza herida. Y que es distinto la concupiscencia que el pecado. El hombre es capaz de obras buenas.
+ Concretamente nosotros creemos que:
+ 1) Adán rompió con Dios, perdió su amistad, la gracia santificante, y pasó de ser hijo de Dios a ser una criatura más. Con esto le falta un elemento esencial para su felicidad, porque había sido elevado al orden sobrenatural. Por lo que en el orden puramente natural, como animal racional, no puede conseguir la misma felicidad que alcanzan las otras criaturas.
+ 2) Se rompió el equilibrio dentro del hombre: además de la Gracia; y los dones preternaturales, la naturaleza humana quedó herida por los “vulnera pecati”: a) el alma no tendrá ya dominio sobre el cuerpo, es decir, aparecerá la concupiscencia de la carne y la del espíritu; el cuerpo quedará sometido al sufrimiento y a la muerte; la inteligencia, partiendo de la ignorancia más profunda tendrá que recurrir unicamente a los sentidos para enriquecerse; la voluntad, arrastrada por los apetitos inferiores y mal iluminada por la inteligencia, se extraviará y buscará la felicidad donde no está
+ 3) Se rompió el orden del hombre con la creación: el mundo material estaba destinado para ayudar al hombre en su ascensión hacia Dios, y el hombre estaba diseñado para ser “la voz” de la creación en su canto de la Gloria de Dios. Al romper el hombre con Dios, los seres inferiores dejaron de obedecer con prontitud al hombre. Solo con un penoso trabajo logrará tomar algún control del mundo material, y muchas veces las criaturas serán un estorbo para la felicidad del hombre. No es que el mundo material esté corrompido en sí mismo, sino que el hombre y el mundo estaban diseñados como una unidad. Desde el día que el corazón del hombre se apartó de Dios, las cosas quedaron desunidas, desorientadas, reducidas a un estado de valores brutos y sin rumbo.
+ La verdad es que nada ha sido radicalmente alterado pero todo ha sido desunido. El hombre se ve obligado a reunir las piezas de su ser y del mundo, cuando Dios se había ofrecido a ahorrarle ese trabajo. Y esta es la historia de la humanidad hasta hoy: un paciente y largo esfuerzo por dominar la naturaleza y a sí mismo.