Uno de los instintos que el hombre tiene que luchar más por manejar es el instinto tribal, el de pertenecer a un grupo y distinguir a su grupo de los demás. El principal problema no es que este instinto sea el motor de las guerras; es que es el principal obstáculo para alcanzar la verdad: etiquetamos a las personas, y así no nos preocupamos de procesar la parte de verdad que hay en casi todas las opiniones humanas.

adolencTenemos que eliminar esta creación de la Modernidad que es la adolescencia, porque proviene privar a una persona de lo que la Naturaleza ya quiere darle: el dominio de su vida. La adolescencia es la crisis que sufre una persona a la que la Naturaleza preparó para valerse por sí misma pero que la sociedad encierra todavía bajo el dominio de sus padres.

Para reformar grandes instituciones, viejas y complejas (la Iglesia, la UPR) el mejor camino, en vez de reformar sus leyes y estructuras, es fomentar que se desarrollen en su interior instituciones 'modélicas', de mucha calidad y espíritu. Esto hará que el resto de la gran institución se vaya moviendo a imitar ese espíritu que ve bullir en el modelo.

Cuando se reconozca que a la Verdad no solo se accede con la razón (sino también con la tradición y el corazón) entoces la busqueda de la Verdad no será algo para profesionales (filósofos, científicos) sino una obligación para toda persona.

Durante milenios, se ha malgastado mucha energía intelectual en justificar por qué una persona debía ser el gobernante de un pueblo en vez de otra persona. Esta cuestión -quién debe gobernar- es, en su mayoría, una cuestión de conveniencia, no de verdad.

Decidir quién debe gobernar es una cuestión que está en el plano de la razón práctica (no de la razón teórica) por lo tanto a) no hay verdades absolutas, universales b) como toda cuestión práctica, hay que decidirla a la luz de todas las circunstancias.

Comprendo que alguien esté dispuesto a morir para que gobierne una persona en lugar de otra. Lo que no entiendo es que alguien pretenda crear una teoría política general que determine quién debe gobernar, ni si quiera qué formato (democracia, monarquía) debe tener el gobierno.

No a la escolarización tan larga. La educación debe ser perpetua y compatible con el trabajo y la familia. Encerrar a las personas en salones para educarlos es una pobre idea de lo que significa educar.

Hay que dejar de ver a la persona y a la sociedad como si fueran dos entes distintos que tienen que negociar entre sí el espacio de cada uno. La sociedad es otra forma de ser de la persona. Una persona es lo que sea como individuo más lo que sea como parte del todo.