No se puede saber quien vale más, si un anciano o un niño: las jerarquías humanas, y en general, las orgánicas, no son lineales ni piramidales. En algunos aspectos somos más y en otros menos que otros.

El compararse con otros no tiene sentido. Sólo tiene sentido el compararse con la vocación, con el camino vital de cada uno. Así es que sabremos si estamos bien o no.

El universo es la parte de la realidad dónde reina el principio de exclusión: donde una cosa está, no puede haber otra.

Una de las mutaciones que ha hecho al humano una especie basada en familias es la aparición de la menopausia. La Naturaleza observó que rendía más la vida humana (increase the fitness) si las hembras se hacen infértiles a la mitad de su vida (algo insólito) y se dedicaban a apoyar a sus hijas en la supercomplicada crianza de las crías humanas.

En la modernidad, el tamaño del gobierno era la principal pregunta política, porque se entiende al gobierno como a una corporación, como una persona jurídica que podría desplazar a las personas naturales si crece demasiado.

Pero esta pregunta tiene una repuesta natural. ¿Cuántos taxes? Los necesarios para llevar a cabo las tareas comunes. Los taxes no se pagan a una única institución, sino a todas las que nos ayuden.

El gobierno es una institución natural (un jefe) que crean las personas para poder llegar más lejos a través de tareas comunes que tienen que ser coordinadas.

No pagamos taxes porque alguien tenga poder. Los pagamos para que tenga  poder: el poder de servirnos en las tareas comunes.

¿Qué cosas debemos hacer en comunidad en vez de individualmente? Las que se hagan mejor comunitariamente. Y la comunidades entre sí, crearán otras meta-comunidades, para que hagan cosas mejor. Y así hasta crear comunidades planetarias.

Y no habrá una única comunidad planetaria (un Imperio Terráqueo) , sino que habrá muchas, para fomentar distintos aspectos del desarrollo de las personas: (alimentarios, culturales, deportivos, etc )

Las personas conservadoras suelen ser  las que están más alto en las pirámides sociales (en el estado, en las empresas, etc). Esto se puede explicar 1) porque el ‘status quo’ les ha favorecido (están arriba), por lo tanto quieren que se conserve; y 2) quien está a cargo un sistema, valora más el orden y estabilidad que quien no lo está.

El dominio que tiene un padre sobre su casa, no tiene como fin beneficiar al padre, sino a la familia.

El gobierno es una institución natural (un jefe) que crean las personas para poder llegar más lejos a través de tareas comunes que tienen que ser coordinadas desde más arriba que los agentes.

El poder es, por lo tanto, un servicio, no un activo. No tiene sentido repartirlo como si fuera un botín, como pretende hacer la democracia, dándole un voto a cada uno.

El poder lo asume el que haya recibido ese encargo de la comunidad, y él toma sus decisiones en conciencia, con el criterio de servir optimamente.

Y seguirá ejerciendo el poder mientras sirva. No tienen mucho sentido los términos arbitrarios (4 años), que más bien son mecanismos para repartir el poder entre la mayor cantidad de pretendientes.

Sí al gobierno natural; no al gobierno artificial: no a la democracia.

La Biología no entenderá la vida hasta que no se haga holista. La vida, tanto en su aspecto individual como social, es un fenómeno complejo, lo que significa que el todo es superior a la suma de las partes.

Como el reduccionismo (la ciencia moderna) consiste en encontrar las partes que suman el todo (usando análisis y no síntesis),ni la Biología, ni ninguna ciencia social, servirá para entender bien la vida ni la sociedad.

Se considera al filósofo musulmán  Avicena (Ibn Sina,+1037) el gran sintetizador entre fe y razón, entre filosofía y revelación como fuentes de saber.

Yo no lo veo así. Con Avicena se da el culmen del racionalismo en la Historia,  cuando concluye que la “existencia” es un ‘accidente’ que tienen algunos de los seres ‘posibles’ (es decir, razonables).

Esto tuvo mucho éxito, porque lograba empatar el platonismo con la doctrina de la creación: de todos los seres posibles en el mundo de las ideas (Platón), Dios escoge algunos para darles existencia (creación).

Muy bonito y muy racional, pero implica ya un idealismo (que culminará con Hegel) dónde la verdad, el más pleno ser, está en el mundo de las ideas, no en el de las existencias.

El problema con este empate entre fe y razón que se ha tratado de hacer en los últimos 16 siglos, es que se ha visto la Fe como si fuera otro conocimiento intelectual, cuando realmente la fe es una Tradición (el otro tipo de sabiduría), que es realmente una “confianza en los padres”, en lo que me dice mi comunidad, no es tan solo unas ideas, sino, ideas y valores, es decir amores.

Ese error cometen quienes reducen la Revelación a la Biblia, o interpretan la Biblia como libro de Ciencia o de Historia.

Desde, al menos, la Reforma (s XVI), se introdujo la idea de que la esencia del cristianismo es una actitud interior, una moral.

La esencia de Cristianismo no es una moral, sino una Creación, un trabajo. Es el convencimiento de que el hombre existe para acabar la Creación (y la segunda creación: la Redención), es decir, para acabar de desarrollar todas las cosas hasta su máximo potencial, según el plan de Dios.

Jesucristo es un hombre perfecto, pero es un hombre normal (en fuerza, capacidad de sus sentidos, belleza). El mensaje aquí es impactante: ser perfecto no es sobresalir. Ser perfecto es asumir perfectamente la misión que a cada uno le toca cumplir en esta tierra.