En una cultura de familia nuclear (papa, mamá y algún hijo) las parejas estériles se sienten fracasadas. En culturas con familias extendidas (no nucleares) se hace más claro el sentido de los tíos sin hijos como parte inigualable del clan.

¿Por qué Dios no se muestra físicamente en el Cielo y así evitar dudas y disputas? Si Dios fuera evidente, no tendríamos libertad de seguirle o no seguirle. Si viéramos las consecuencias eternas de todas las acciones (el más allá), no obraríamos mal, pero tampoco bien, porque no habría libertad: sería el universo robótico: sin pecado pero sin santidad.

Nos toca enfrentar la vida en unas condiciones que, en su mayor parte, nos vienen dadas por la herencia y el ambiente.

Algunas de esas condiciones nosotros las consideramos limitantes, porque son carencias con respecto a lo que nosotros consideramos normal: enfermedades, incapacidades, inclinaciones innatas torcidas.

Pero la realidad es que somos así porque es lo que conviene al plan de Dios, a la Creación. Como amar a Dios es amar su voluntad, lo único que deberíamos echar en falta en nuestra vida es lo que nos toque poner a nosotros.

As modern Science, in its origins, restricted itself to the observable material realm, the main question it can explain is “change”.

For other big questions (meaning, good life, etc) we must look somewhere else.

Therefore, we need another knowledge to question on the limits of Science (how much can Science to do with animals, how much it can do with human embryos, etc) because this questions are not in the realm of Science.

¿Debe ser una meta la sustitución de importaciones por producción local?

Esta pregunta se encuadra dentro de otra más general: ¿es mejor para la vida depender o no depender de otros?

El instinto primario nos impulsa a la independencia. Sin embargo, la razón nos lleva a descubrir formas de crecer más a base de apoyarnos en los demás, en sus necesidades y capacidades.

Aquí entra en juego la lógica inescapable del. "riesgo-rendimiento": puedo conseguir más crecimiento a base de apoyarme más en las oportunidades que los demás me representan; pero esto aumenta mi riesgo, pues las perturbaciones del ambiente pueden cortar suministros o mercados que yo necesito.

La humanidad se ha ido desarrollando, desde que descubrió la agricultura hace 12,000 años, a base de hacerse más dependiente. En decir, la humanidad ha apostado definitivamente por el crecimiento, sacrificando la independencia. Al presente, dependemos completamente de unas redes de comunicación y energía que nos hacen hipervulnerables al entorno.

En la lógica del riesgo-rendimiento no hay una solución óptima: si quiero más tengo que arriesgar más. Cada país debiera decidir con cuánto riesgo (con cuánta dependencia) se siente cómodo, y esto determinará el nivel de riqueza que alcanzará, ceteris paribus. La relación es una línea recta.

Pero aquí entra en juego el tercer nivel sapiencial (después de la intuición y la razón) que es la tradición. Aquí encontramos el mandato de que una comunidad tiene que darle más atención a sus miembros que a los de otra comunidad. Esto dobla un poco la línea de riesgo rendimiento, y lleva a concluir que, ante una igualdad de valor (calidad/cantidad/precio) uno deba preferir lo local.

Esta igualdad no es exacta, sino que hay un margen, donde consideramos los valores de lo local igual a lo importado. ¿De qué tamaño es ese margen, que lleva a favorecer a lo local? Más grande cuanto más prefiramos la seguridad sobre el crecimiento, y cuánta más importancia tenga en cada caso lo comunal sobre lo individual.

Desde que se descubrió la razón, en la Grecia clásica, ésta pasó a ser la forma dominante de conocimiento. Desplazó, hasta casi sepultarla, a la forma reina de sabiduría hasta entonces, el mito o tradición contada.

Durante estos 2500 años, la razón ha monopolizado el conocer, con los ropajes de Filosofía, Teología o Ciencia, sucesivamente.

Propongo que, en vez de una monarquía de la razón, nos gobernemos por el triunvirato Razón, Confianza (tradición y fe), y Sentimiento, (intuición y sentimientos).

En este triunvirato, se le dará primacía a la razón para detectar qué combinación de las tres es la que nos acerca más a la Verdad.

Economists are dismal prophets because, in theory, the economy should not work: too many things must happen precisely in the precise moment.

As the economy do work, let us, then, change the theory, from the actual ‘physicalist flow’ scheme to a ‘self-organization organic explanation’ of the social ecosystem.

It is a mechanical problem: if you put bulk cargo in a large compartment, you will have bubbles. As we have very homogenous stuff (because of commoditization) in a huge compartment (the global economy) we will have waves and, ultimately, bubbles.
The lastest episodes of asset explosions are: Latin America debt (1982); US stocks (1987); Asian currencies (1997); Internet bubble (2000), mortgages (2007) and commodities (2009).

Every time a bubble bursts, people lose jobs and wealth is destroyed.

I you don't accept the existence of this turbulence as 'necessary' you have only two solutions:
1. End globalization, divide the compartment, as vessels do. This a a two-prong fork:
a) Give incentives only to commerce with close neighbours.
b) Discourage the free flow of money.

2. End homogenization, commoditization;  avoid too big companies; 

Note, however, that this will make the economy less efficient and people less wealthy.

May be this is the fair price to pay to live in a more stable environment. I don't know. Yet

La sociedad humana, como cualquier esructura orgánica, es ineludiblemente jerárquica: todas las partes tienen partes de las que dependen y partes dependientes de ella. Pero no es piramidal (no existe una punta, alguien no dependa de nadie) sino circular.

El jefe o gobernante, es una institución natural, y como tal, tiene una función natural; pero no es mandar. Sus funciones son:

1) Informar a la comunidad sobre lo que esté pasando en el ambiente. Para eso el jefe debe ser informado y estar colocado en una posición donde se entere de lo que pasa dentro y fuera de la comunidad.

2) tomar las decisiones arbitrarias, es decir, donde haya que aunar varias voluntades individuales. Esto unificación se necesita más comunmente, en dos circunstancias:
a) para decidir la dirección en la que debe caminar la comunidad;
b) para resolver conflictos entre individuos.

Fuera de esto, las decisiones deben de tomarse por quien esté lo más cerca posible de donde se dé el problema o la necesidad. Solamente se ‘escalan’ cuando confligen con otras.

Solo en los sistemas mecánicos (dónde la energía viene de una sola fuente, por ejemplo, el ejercito), tiene el jefe que mandar: decir qué hay que hacer y cómo, y dar incentivos. En un sistema orgánico, como deben ser la sociedad y las empresas, las personas saben, y quieren, ayudarse ayudando. Tan sólo hay que ayudarlas a ayudar, no mandarlas.