En el siglo 19 Marx temía que el pueblo no luchará debido a estar adormecido por la religión. En el siglo 21 parece más bien que el adormecimiento del pueblo, real y constatable en Occidente, está viniendo, sobee todo, por haber adoptado como Religión Suprema, el “sentirse bien”, en todo, a cualquier precio, incluso el de narcotizarse