Aristóteles no nos pudo salvar del existencialismo

La gran aportación de Aristóteles a la filosofía fue unificar los dos mundos de concibió Platón: el mundo del espíritu y el de la materia.

Desafortunadamente, esta idea nunca triunfó plenamente, y Occidente sigue convencido de que la materia, lo concreto, es un mundo aparte de la estructura de las ideas.

Esto es lo que ha permitido el renacer del existencialismo postmoderno: la vida en una existencia sin sentido. El sentido se lo impone uno externamente con algunas ideas explicativas.