!¿Quien rayos inventó la monogamia?!

En la clase pasada vimos qué podía estar pensado la Naturaleza cuando inventó el sexo, tras miles de millones de años de reproducción asexual. 

Sin embargo, lo más normal en la Naturaleza, como vimos, es que la hembra dedique sus energías a criar sus hijos y el macho a tratar de polinizar más hembras. 

Cuando el el Jurásico (hace 200 millones de años) aparecieron las aves, éstas tenían la debilidad de poner huevos que necesitan ser calentados, incubados, por la madre. Esto era un problema porque, si salía a buscar comida, dejaban de calentar los huevos. Los machos empezaron a quedarse junto a las hembras hasta que las crías maduraban, es decir, podían conseguirse su propio alimento. Empezó así al monogamia en la Naturaleza, que no podemos confundir con la fidelidad conyugal, pues consiste sencillamente en que un macho se queda junto a la hembra alimentando sus crías por un  mating season  o más.

Los mamíferos, por su parte, surgidos también durante el Jurásico, son en su mayoría solitarios. Solo se unen para fecundarse, y la hembra se encarga de los hijos. La excepción son los primates, que tienden a ser muy sociables, pero bien ajenos, en su mayoría, a la monogamia. 

De entre estos primates, hace unos 5 millones de años evolucionaron los australopitecos, que ya eran bípedos, de los saldrá el género homo, hace unos 2 millones. Con este género empezó un acelerado crecimiento del cerebro, el órgano más complejo que ha producido nunca la Naturaleza. 

Traer al mundo a individuos con un cerebro tan grande empezó a suponer muchos problemas, que pusieron en peligro la supervivencia de esta especie:

Por haber empezado a andar a dos piernas, el parto se complica, porque el bebé tiene que dar una curva para nacer. Esto hace que parir para los homo sea mucho más traumático que para los otros primates no-bípedos. El cerebro era tan grande que los niños empezaron a nacer, como todavía lo hacen, con el cráneo sin cerrar. Esto hace que el bebé no esté maduro al nacer y que tiene que pasar un año, después de nacido, para poder moverse por sí mismo, caminar. Durante este tiempo es completamente inviable sin la mamá. Los dedos pulgares de la mano empiezan a moverse al frente de los otros, como los tenemos nosotros ahora. Esto será muy útil para hacer otras cosas, pero es un gran estorbo para que el bebé pueda “clipearse”, abrocharse, a la piel de la mamá, que es lo que hacen los monos, y que dejan los brazos de la mamá libres para que esta pueda buscar alimento con su cría en la espalda. La mamá homo, por el contrario, tiene que cargar a su cría en los brazos, lo que la inutiliza. Para colmo de males, en esta época (hace dos millones de años) los árboles en África empiezan a escasear, y los babuinos (baboon) y los homo son los únicos primates que se lanzan a vivir en la sabana, en la planicie sin árboles. Aquí, para protegerse de los depredadores hay que estar continuamente mirando y caminando, lo que peor puede hacer una homínida con su cría. La situación no puede ser más calamitosa, todo parece que el homínido será otra de las muchas especies que extinguirá el cambio climático … ¿o no?

En esta coyuntura de difícil supervivencia, la Naturaleza impulsó al hombre por una senda evolutiva que resultó ser muy exitosa: 

En primer lugar, impulsó a los machos a hacer pair-bonding , a ayudar a las hembras a criar sus hijos: los impulsó a hacerse monógamos. Aunque esto es muy usual entre los pájaros, pero muy raro entre los mamíferos. Junto a esto, impuso a las hembras un rasgo evolutivo muy poco usado en otras especies: dejó a la hembra estéril a la mitad de su vida: se inventó la menopausia . Uno de los mayores beneficios de esta táctica es que las hembras mayores están libres para ayudar a sus hijas con la crianza de los cachorros de éstas, de sus nietos.  Por otro lado, se ha observado en los primates que el tamaño del grupo o banda en el que se mueven y hacen su vida social, es proporcional al tamaño de su cerebro. Si se hace esta extrapolación al hombre, se obtiene el “numero de Dumbar” que dice que el hombre debía moverse en grupos de 150 individuos. Esto es lo que nosotros llamaríamos ” clan ” en las sociedades primitivas que conocemos. Desde el punto de vista comparativo, es difícil sacar consecuencias de cómo se desarrollo nuestra vista social, ya que estamos a la misma distancia genética de los chimpancés que de los bonobos, y ambos tienen una estructura social muy dispar. Ambos son promiscuos (todos con todas), pero el chimpancé es mucho más violento que el bonobo en, lo que podríamos llamar, sus relaciones “personales”.

¿Qué conclusiones podemos sacar de este análisis? Con la invención de la monogamia, las abuelas y el clan, podemos decir que la Naturaleza dotó a este pobre bípedo de una super-estructura social que le permitió seguir evolucionando. Luego, la aparición del lenguaje (de la inteligencia simbólica) catapultó a esta estructura hasta convertirla en lo que vemos hoy. Un sabio principio del ambientalismo es tener un gran respeto por la obra de la Naturaleza. Aunque el hombre no está obligado a seguir sus instintos naturales, sí está obligado a escucharlos.

NOTA METODOLÓGICA: la paleografía, y en general, toda la ciencia, consiste en ir creando “historias” que le dan sentido a los fenómenos que observamos. La palegorafía en particular, es basa en tan pocos datos, que sus historias cambian radicalmente con la aparición de un solo fósil. Esto no invalida este tipo de ejercicio que hemos hecho aquí, pero nos obliga a tener la humildad de saber que pueden hacerse explicaciones alternas con los mismos datos.

¡Qué mono soy!

Para conocer al hombre es muy importante conocer cuán animal es. Y una de las comparaciones más interesantes que se pueden hacer es la del hombre con los primates, algo que siempre me ha apasionado. Creo que para un hombre portarse bien, tiene que ser un buen animal, un buen animal libre, que eso es lo que es.

Por otro lado, si creo que el hombre es más que simplemente animal, la pregunta sobre qué más es el hombre no debo hacérsela a la Ciencia. Lo que el hombre tenga “en adición a” ser animal, es lo que se conoce como “espíritu” y no es la Ciencia la que me puede decir si en el hombre hay espíritu, por la sencilla razón de que el la Ciencia solo trata sobre lo observable, lugar donde, por definición, no se encontrará el espíritu. Para detectar espíritu hay que usar, como poco, la filosofía o, mejor, otras formas de conocer no reduccionistas.
Sin embargo, este video que voy a recomendar es casi una excepción a esto. Se trata de una conferencia que dio el primatólogo (estudioso de primates) y neurólogo Robert Sapolsky, de Stanford University, en la Academia de las Ciencias de California en el 2011. En esta conferencia, a demás de una exhibición de buena oratoria, hace un esfuerzo muy logrado, por señalar las diferencias biológicas que existen entre el hombre y los primates.
Repito que no es la biología el medio para encontrar que hay de humano en el hombre, pero el conocer las diferencias biológicas nos da unas pistas que nos ayudarán a encontrarlo cuando usemos los instrumentos adecuados.

Sentido biológico de la familia y el matrimonio. Parte 1.

Gran parte de la confusión que existe al presente tratando de definir qué es una familia y un matrimonio provienen de no haber mirado a la Naturaleza para entender el sentido más fundamental de estas instituciones. Nos creemos que las instituciones sociales han sido construidas por la pura racionalidad y lenguaje del hombre, cuando en realidad, la mayoría de nuestra vida social y moral tiene un profundo fundamento biológico.

En esta clase vamos a explorar el sentido biológico que tiene el matrimonio y la familia como instrumentos que nos ha ofrecido la Evolución para optimizar nuestra vida en nuestro nicho ecológico.

Durante 2 billones de años sólo existieron hembras sobre la tierra. Cada hija era un clon de su mamá.

La Naturaleza, en su imparable búsqueda de “vivir mas”, hace 1.2 billones de años inventó el sexo: para reproducirse hacen falta dos individuos que mezclen sus códigos genéticos. Esto tiene el objetivo de mejorar la calidad la la progenie, minimizando el daño de las mutaciones genéticas, y  para resistir mejor enfermedades.

Con esto apareció  la atracción entre los sexos opuestos y los mating systems o sistenas de aparearse. Hay multitud de formas de aparearse. Lo que es constante es el principio de tratar de maximizar el “flujo de la vida” (cantidad x calidad)  que se pasa hacia adelante en el tiempo. Cuanto más sofisticado es el organismo  menos individuos se producen, siendo los casos extremos, en este sentido,  el elefante y el hombre.

Cuando es la hembra la que cria, ella maximiza el flujo de vida a base de seleccionar al macho más sano y fuerte. El macho, al no tener cargo de crianza, maximiza el flujo de vida  (la progenie) tratando de polinizar al mayor numero de hembras.

Después de inventados, los sexos se especializaron: tipicamente el macho se especializa en “conseguir” y la hembra en “mantener”. Desarrollan por tanto las morfologias adecuadas para ello. Por ejemplo el cerebro del macho humano esta especializado en enfocarse y ver hacia adelante para poder encontrar recursos  La hembra detecta todo lo que pasa en su inmediato alrededor, lo que facilita su tarea de cuidar.

Existen varios “mating systems” o formas de aparearse. En las plantas se dan dos principales: 

autogamia: un mismo individuo produce los gametos masculinos y femeninos, y cross-fertilization. 

En los animales las formas de aparearse se pueden clasificar en:

1) promiscuidad

2) poligamia

3) monogamia

La monogamia se da en algunos pocos peces, algunos pocos mamíferos, y la gran mayoría de las aves. 

La monogamia parece ser la mejor estrategia evolutiva en las especies donde las crías son muy vulnerables, porque así tienen a ambos padres que velen por los hijos. La especie humana adoptó esta estrategia, parece ser que poco después de salir a las sabanas (desde los ambientes arbóreos). No debe confundirse la monogamia biológica con la monogamia marital o moral. La monogamia biológica se define como una tendencia a que una hembra se asocie con un macho al menos por toda un “mating season” o temporada de apareamiento. La monogamia marital es un desarrollo cultural y moral construido encima de esta tendencia biológica (de forma paralela a como se ha extendido entre los hombres la prohibición del incesto, o inbreeding ).

La vida no se conserva solamente con la nutrición. Los animales las plantas incluso las bacterias, dependen unos de otros en lo que se llama su vida social. Durante el proceso evolutivo, distintas estructuras sociales que facilitan este extenderse de la vida: colonias, tribus, manadas, bandas. Algunas de estas estructuras sociales son tan fuertes que puede decirse que hay más vida en la colonia que el individuo; se les llama superorganismos. En este sentido, es importante darse cuenta que las instituciones no son un sobreañadido, son tan esenciales como la nutrición, en una de las dimensiones de la vida misma. De hecho podría argumentarse que un individuo, en la mayoría de las especias, no es viable sin esta estructura social que le apoye: it takes a village to raise a child, dice el refrán africano.

Hace entre 1 millon y 200,000 años apareció un salto evolutivo en el hombre, lo podemos llamar la aparición del espíritu, o de la libertad (mucha gente lo llama la aparición de la racionalidad, pero es engañoso). El hombre empezó a ser lo que ahora entendemos por hombre. Y se apareció un nuevo fenómeno: la cultura, que es la transmisión a la progenie de un legado no-genético, para ayudar  a la vida. Mayormente consiste en consejos sobre cómo comportarse y explicaciones sobre el origen y el final de la comunidad.

Con la cultura, aparecieron los rituales no-biológicos sino simbólicos (rituales biológicos son, por ejemplo, las danzas nupciales de animales, que son para enseñar su fitness y así reproducirse) Los ritos simbólicos tienen en sentido social, expresar a otros una intención o un valor: quiero esto, estoy dispuesto de defender lo otro, soy de esta tribu o esta clase, etc. Aparecieron de esta forma las bodas, como forma de darle un valor público a una unión de familias (y secundariamente, de personas).

Hemos llegado con esto a demostrar, someramente, que el matrimonio, y sobre todo, la familia no pueden ser plenamente entendidas sin conocer su lugar en la historia natural.

¿En qué se diferencia el hombre de los animales?

PARTE I: UN PROBLEMA MAL PLANTEADO

Entender lo sofisticado de la inteligencia animal me ha servido, además de para maravillarme más aun del poder de la Naturaleza, para darme cuenta del mal concepto que tenemos al presente de la inteligencia humana. El descubrimiento de la potencia de la inteligencia animal tiene una implicación muy trascendente porque tradicionalment definimos al hombre como ‘animal racional’, e identificamos esto con ‘animal con inteligencia’. Entonces, al descubrir toda la inteligencia que tienen los animales, entra en crisis nuestra idea de hombre.

La raíz del problema es un error filosófico cometido por los griegos: el hombre no es realmente un animal racional, como ellos dijeron, sino un “animal con libertad”, es decir, un animal que no esta 100% determinado por binomio instinto + ambiente, sino que, para vivir, tiene que acabar de conducirse a sí mismo hacia su fin, porque la Naturaleza solo le dicta el 95% de lo que tiene que hacer. Read more

No trabajamos para vivir: vivimos para trabajar

No trabajamos para vivir: vivimos para trabajar.

El trabajo es una actividad tan importante para el ser humano que el no entenderlo bien, el realizarlo sin tener muy claro para qué se hace, puede tener unas consecuencias desastrosas, para el hombre y la Naturaleza.

En el capitalismo, por ejemplo, el trabajo no está bien explicado, porque no tiene un sentido real,  simplemente se justifica circularmente a si mismo: trabajamos para consumir el fruto de nuestro trabajo. Esto no es darle sentido al trabajo. Este planteamiento nos envolvería (nos está envolviendo) en una espiral Read more