Life’s pleasures on food, sex, relationships,  etc are not scarce oasis of joy in a harsh life. Pleasures are, as well as pains, a calling to induce us to seek our biological purpose:  to preserve, enhance and pass on life.

If hapiness = feeling well, better die young

La felicidad es un mecanismo que tiene la Naturaleza para indicarnos que estamos en el lugar correcto y haciendo lo que nos corresponde.

Para los animales, esta señal de la Naturaleza equivale a sentirse bien: satisfacer sus instintos

El hombre en un animal cuyos instintos no están perfectamente acoplados. El hueco que queda entre ellos y la acción es lo que llamamos “libertad”.

Por lo tanto, en el hombre la felicidad no se corresponde con el “sentirse bien” sino que necesita también satisfacer su conciencia, para saber que está en el lugar adecuado, haciendo lo correcto.

Casarse en una iglesia bonita

Una prueba de que vivimos en un cultura de la imagen es la importancia que las personas le dan a escoger un lugar bonito para casarse, aunque el lugar no tenga ninguna raigambre en ninguna de las dos familias: estamos pensando tan solo en cómo se verán los visuales allí tomados. Vivimos para el album.

El jefe o gobernante, es una institución natural, y como tal, tiene una función natural; pero no es mandar. Sus funciones son:

1) Informar a la comunidad sobre lo que esté pasando en el ambiente. Para eso el jefe debe ser informado y estar colocado en una posición donde se entere de lo que pasa dentro y fuera de la comunidad.

2) tomar las decisiones arbitrarias, es decir, donde haya que aunar varias voluntades individuales. Esto unificación se necesita más comunmente, en dos circunstancias:
a) para decidir la dirección en la que debe caminar la comunidad;
b) para resolver conflictos entre individuos.

Fuera de esto, las decisiones deben de tomarse por quien esté lo más cerca posible de donde se dé el problema o la necesidad. Solamente se ‘escalan’ cuando confligen con otras.

Solo en los sistemas mecánicos (dónde la energía viene de una sola fuente, por ejemplo, el ejercito), tiene el jefe que mandar: decir qué hay que hacer y cómo, y dar incentivos. En un sistema orgánico, como deben ser la sociedad y las empresas, las personas saben, y quieren, ayudarse ayudando. Tan sólo hay que ayudarlas a ayudar, no mandarlas.

The 4 mutations that triggered the evolution of the family

Each species develops the reproductive strategy most fitted to its ecological niche. Humans developed a pair-bonding, social monogamy system.

Our present undertanding of evolution suggests the main mutations that triggered this outcome are:

1. The evolution of bipedalism (walking upright) made pregnancy more motion-limiting for mothers. Also, it twisted the birth canal making delivery complicated and exhausting.

2 . Encephalization (enlargement of the brain), made birth a complicated and prostrating endeavor. These large-headed offspring can only be born with an incomplete skull. This make them immature and unable to even walk for a year, making them the most utterly dependent creature among mammals.

3. Opposable thumbs gave us great capabilities, but impeded the ‘clipping’ of babies on the mother’s fur, as the other primates do to carry them arround. This forced mothers to bear newborns in their arms, limiting their gathering and feeding abilities to a minimum.

4. The appearence of menopause (interruption of female fertility at the middle of their lives) is quite weird, considering evelution is maximization of the flow of life. But it enables grandmothers to collaborate in their grandchildren’s upbringing, something that, for the flow of life, has proven to be better than having their own children.

In this ecological niche, Nature tested a pair bonding reproductive systems that incentivized the male to stay around the mother of his offspring, helping her, to nurture them. The human family was invented.

It is important to find the natural roots of human institutions, so not to use them in a wrong, unnatural, way.

¿Guerras de religión? Egoísmos camuflados

¿Guerras de religión? Egoísmos camuflados
Las guerras son conflictos de poder. Al pelear, los promotores tratan de escoger la bandera que más mueva a su gente. Ésta puede ser un agravio (aunque sucediera hace 8 siglos, como en los Balcanes) o, mejor aún, un símbolo, lo más sagrado posible. Muchas veces tan solo puede ser “la patria” o “nuestras mujeres y niños”. Pero, con probabilidad, se puede encontrar algo todavía más santo, que nadie se va a negar a defender: “la democracia” o “Allah” o “Cristo Rey”.

Se entiende. Los signos sagrados son como el broche que cierra la visión de la vida que cada persona tiene. Atacarlos es como quitarle sentido a su mundo. Es insoportable.

Pero, no nos engañemos, las guerras son, para quienes las promueven, egoísmos colectivos desatados. ¿la bandera? La más grande que encontremos

Engañamos a las mujeres

Con la modernidad las mujeres han sido engañadas a creer que la verdad está en ser como los hombres: preocuparse del producir y del poder. El feminismo es un masculinismo.

Pero resulta que hay una verdad en ser hombre y otra en ser mujer y otra en ser niño y otra en ser adulto y otra en ser chino y otra en ser europeo. Y luego, está la Verdad con mayúscula que vive parcialmente en cada una de esas verdades, pero que necesita de todas para manifestarse. Cada persona tiene que conocer su verdad y la Verdad. Su verdad, que consiste en su posición en el cosmos, y la Verdad que está más allá.

No es lo mismo querer que gustar
“Me gusta” algo cuando me agrada su posesión o sus consecuencias.
“Quiero” algo cuando estoy dispuesto a poner los medios para conseguirlo.Por ejemplo, en mi caso, me gustaría ser rico, pero no quiero ser rico, porque no estoy dispuesto al tipo de sacrificios que conlleva el generar tantos ingresos.

Dolor = Información

El dolor es información: un mensaje que nos envía la Naturaleza para decirnos que algo en nosotros no anda como debe.

El divorcio debería ser delito

La moral moderna tiende a juzgar a los actos por sus consecuencias. Esto no es un buen criterio Pero,si esto es así, debiera entonces tipificarse el divorcio como un delito. Ya están comprobados los destrozos que produce en los niños el que se les rompa su familia. Si multaríamos a quien robe una bicicleta a un menor, qué no debemos hacer al que le rompe su hogar.