No debemos el desarrollo a la Ciencia
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No le debemos el desarrollo a la Ciencia

Lo que nos entusiasma de la Modernidad es el aumento en la mal llamada “calidad de vida” (es una cantidad).

Pero este progreso no lo debemos a la Ciencia, sino a la Técnica, que es la aplicación del conocimiento a la producción de resultados.

Pero, además, el crecimiento tecnológico no hubiera sido posible sin la acumulación de capital provocada por el crecimiento económico.

Entender la homosexualidad

Entender la homosexualidad

30 de mayo 2013

¿En qué consiste la homosexualidad?

 
Para entender la homosexualidad, en mi opinión, tenemos que distinguir tres conceptos distintos:

  1. Tendencias homosexuales
  2. Conductas homosexuales
  3. Personas homosexuales
  1. Tendencia homosexual, es la atracción que alguna persona puede sentir por otros individuos de su mismo sexo. Es un sentimiento interno que puede o no traducirse a una conducta externa homosexual. Puede ser innato o adquirido.
  2. Conducta homosexual, consiste en la relación sexual con personas del mismo sexo
  3. Persona homosexual, la persona que tiene una conducta homosexual. No se debe incluir aquí a las personas que simplemente tengan una tendencia, pero que no actúen homosexualmente, porque la tendencia no “hace” a una persona, hasta que se convierte en conducta.

¿SE PUEDE DECIR QUE ES MALA LA HOMOSEXUALIDAD?

Para decir si la homosexualidad es mala, habría que distinguir si se está hablando de Tendencia, Conducta o Persona.
a) No se puede decir que es mala una tendencia homosexual. Las tendencias no hacen al hombre mejor ni peor hasta que el hombre no las consiente, no se deja llevar por eso. Mucha gente tiene tendencias adulteras, que no le hacen peor si no se deja llevar por ellas, en su interior (corazón) o en su exterior (cama). Todos los humanos estamos llenos de tendencias de todo tipo. Pero las tendencias no tienen relevancia moral (ser buenas o males) hasta que no se convierten en un acto libre por el consentimiento.
b) No se puede decir que sea mala una persona homosexual. No existe la posibilidad real de pasar juicio moral sobre una persona completa, porque habría que conocer todas las influencias que ha tenido, y poder aquilatar qué hay de libre en ella, ya que solo el comportamiento libre nos hace mejores o peores. Es por eso que dicen los cristianos que solo Dios puede juzgar.
c) Sí se puede juzgar una conducta. No puedo decir que esa persona que robó es mala, pero sí puedo decir que robar es malo. De hecho, los seres humanos crecen en la medida en que logran identificar qué conductas son buenas y cuáles no. A esto se llama conocer la verdad. Y los gobiernos, aunque no son los principales formadores, existen, entre otras cosas, para fomentar las buenas conductas (la solidaridad, por ejemplo) y evitar las malas. La homosexualidad como conducta (no como tendencia) es mala porque lleva a la persona a atentar contra la Naturaleza, el equilibrio ecológico en el que cada ser y cada especie tiene un lugar y una función,;y el resto del sistema se resiente si una de sus partes se sale de su posición.

¿Qué implicaciones tiene esta concepción de la homosexualidad?

1. No debe permitirse discriminar contra los homosexuales, ni contra ninguna persona, si por discriminar se entiende afirmar que unas personas son menos que otras.
2. No debe permitirse que haya leyes o programas que fomenten la conducta homosexual, hay conductas que lastiman a las personas que las llevan a cabo y a la Naturaleza, y la homosexualidad es una de ellas.

¿Significa esto que una persona con tendencias homosexuales tendría que estar aguantándose toda la vida?

Esto implicaría que una persona con tendencias homosexuales, para ser feliz, debiera de estar combatiendo esas tendencias. Pero, el vivir toda la vida reprimiendo unas tendencias ¿no es insano, anti-natural, dañino, malo? Lo natural es vivir toda la vida combatiendo tendencias desordenadas. La gran mayoría de los hombres tenemos que vivir toda nuestra vida con tendencias adúlteras, y eso nos es para cogernos pena. El problema de fondo, por el que nos da trabajo entender esto, es que estamos en una época de una gran vacío existencial, sobre todo en Occidente. En una época así, de una carencia de sentido de la vida, se tiende a pensar que el fin de la vida es el placer, el único consuelo que se encuentra. Y si la vida fuera así, efectivamente, decirle a  alguien que no va a tener fuente de placer es condenarlo, es quitarle el fin de la vida, es inhumano. Pero, afortunadamente, la vida no es así, y se puede ser feliz más allá del placer.

Eutanasia: orígenes culturales

¿Eres de los que piensa que hay gente que quiere llevar el mundo en la dirección incorrecta: promover el terrorismo, o la eutanasia, la desigualdad?

Gran parte de esta idea surge del instinto de pertenencia, o instinto grupal que nos lleva a sentirnos parte de un grupo y rodeados de enemigos.

La agenda gay no solo se está moviendo porque haya una gente empujando. La agenda gay está avanzando sobre todo porque hay algunas configuraciones en nuestra cultura que permiten que las ideas gay se desarrollen. Para ilustrar esta idea “a contrario”: los pederastras tienen mucho interés en un tipo de uso del sexo. Pero esta idea choca frontalmente con nuestra cultura y apenas progresa.

Veamos que configuraciones de nuestra cultura están facilitando Estas ideas.

Individualismo
Sentimentalismo
Economicismo

A. Individualismo:

Cuando en el siglo 12 el pensamiento islámico llegó a Europa, inyectó una idea muy sugestiva: que Dios no era alcanzable por la razón, que no se podía usar la lógica para entender a Dios. Este voluntarismo todavía pervive en el islam sunita, y es el que permitió las torres gemelas o los ataques suicidas.

Pero en Occidente, este voluntarismo trajo como consecuencia, además de separar la fe de la razón, el desarrollo de una cosmovisión atomista, que significa que la explicación de la realidad está en las partes que la componen y no en el todo que forman, o en la posición que tienen en ese todo.

Este atomismo trajo varias cosas buenas:
a. La ciencia moderna, que a su vez posibilito la tecnología; y
b. el fortalecimiento de la idea de persona, como un tipo de individuo que no es resumible en el todo.

Pero trajo también unas cosas malas: la que nos importa aquí es el desarrollo del INDIVIDUALISMO, que se puede definir como una pérdida del sentido holista de la existencia. Es un concepto difícil de entender, así que hagamos un esfuerzo.

En el Individualismo, cada individuo tiene que justificarse a si mismo, no puede justificarse en el sistema. ¿Qué significa esto? Por ejemplo, consecuencia del individualismo es que la mujer ya no puede justificar su existencia diciendo que ella ayuda a la familia o al marido a realizar su misión Tiene ella que realizarse a sí misma ser capaz de conseguir lo que necesita. Otro ejemplo: se entiende con dificulta que una persona quiera estar toda su vida trabajando de conserje en una escuela, ayudando a que la escuela realice su función. Él tiene que progresar que significa crecer en poder.

El individualismo tiene una cosa buena: que incentiva a la gente a producir mucho, porque el poseer te realiza. Esto es más cierto si va unido a una pérdida de la fe en la otra vida o en el juicio, porque la riqueza se convierte en la única medida de éxito. De hecho en concepto de éxito y fracaso, esencialmente moderno, son tan importantes ahora por el individualismo.

Pero el individualismo tiene varias cosas malas. La que nos intresa aquí es que el individualismo hace de la persona impedida un gran fracasado sin culpa: la cosa más digna de compasión que existe.

En las sociedades más comunales y menos individualistas, ya se parte del supuesto (de la visión)!de que una comunidad tiene todo tipo de individuos: ancianos, guerreros, mujeres, impedidos, comerciantes,  Y no se pretende que cada uno sea autónomo, ni autosuficiente. Pero en la sociedad individualista, lo “correcto” es que una persona no sea una carga para sus hijos sino que planifique bien su retiro: que cada palo aguante su vela. De hecho, si las familias son muy pequeñas, la carga es notable: se deben repartir entre pocos.

Y en este contexto cultural es que surge la tendencia hacia la eutanasia

B. Sentimentalismo
Cuando en el siglo 19 fracasó la razón como fuerza de nuestro espíritu que nos podía salvar, se tomó brevemente como potencia salvadora a la voluntad de ahí salieron los totalitarismos: fascismo, comunismo, con todo su canto a la fuerza. Cuando las dos guerras mundiales pusieron en evidencia el fracaso de la voluntad, los sentimientos pasaron a ser la parte del espíritu
C. Economicismo
Por varias razones fáciles de entender, el mundo ha caido en los últimos siglos en un “economicismo” que es una sobrevaloración de los resultados, como forma de medir el valor de las cosas. Esto trae como consecuencia que las personas, cuando no pueden producir resultados, como por ejemplo, en la enfermedad o la vejez, las personas sienten que la vida pierde valor.

¿Puede un cristiano imponer sus ideas sobre otros?

¿Puede un cristiano imponer su forma de ver las cosas a quien no es cristiano?

INTRODUCCION

Vamos a explorar la pregunta de si está bien que un cristiano intente llevar a los demás hacia su forma de comportarse y de ver el mundo (de querer y de conocer).

La respuesta final es que el cristianismo no es una preferencia, sino una explicación. Explicación significa, una idea que le da sentido algo. En este sentido, el cristianismo es la forma en que que TODO en el mundo debe ser juzgado, desde lo intimo y personal, hasta lo material, lo político y lo espiritual. Para una persona determinar si debe pararse a comprar la leche en esta tienda o en la otra, tiene que hacer referencia lo que le dice el cristianismo.

Pero no nos adelantemos. Para poder llegar a esta conclusión hay que dar varios pasos. La respuesta a esta pregunta, es sumamente interesante, porque exige, en el fondo, plantearse la forma en la que pensamos en la cultura occidental. Exige ir a la médula de la cultura contemporánea y entenderla. Para ellos, una visión que siempre es útil, es la histórica: ver cómo llegamos a pensar así.

Por qué pensamos como pensamos: historia de la cultura europea.

La modernidad comenzó con un experimento que hizo el hombre en los siglos 15 y 16, de intentar organizar el mundo sin tener que acudir a una referencia religiosa. La referencia religiosa había sido en todas las épocas y culturas, la forma tradicional de encontrar un criterio para organizarnos. No se trata de que empezara en estos siglos un ateísmo (impensable entonces) sino una separación entre lo religioso y lo secular: no usar ideas religiosas para decir cómo deben hacerse las cosas seculares. Pensemos, por ejemplo, en uno de los primeros teóricos de esta forma de pensar: Maquiavelo.

Lo primero, al empezar la modernidad, que hubo que replantearse en la pregunta “por qué tenemos que obedecer a las autoridades”. Antes era fácil: son los representantes de Dios en la tierra. Con la modernidad, se trató de justificar el poder en un “contrato social”: los hombres hemos firmado un contrato donde nos comprometimos a obedecer a los gobernantes, para poder vivir mejor que sin gobernantes.

La sociedad dejó de verse como un organismo natural y pasó a verse como una “corporación” artificial de individuos. Con esta visión, la clave para preservar el orden de la sociedad dejó de ser que el gobernante fuera fiel a los dioses. La clave para mantener el orden social pasó a ser que cada uno no se metiera en la esfera del otro: el individualismo.

Si la sociedad es una serie de individuos que tienen que coordinarse para no matarse entre ellos, entonces, el valor más importante para a ser la libertad, pero, no vista como se veía hasta la modernidad (como “capacidad de autogobernarse”) sino entendida ahora como “capacidad de moverse”. Es libre una vaca si se puede mover, y no lo es si está amarrada. Una libertad mecánica, o material (en oposición a la liberta fundamental o espiritual).

En este contexto empezó a desarrollarse el gran valor moderno de el individualismo: lo importante es no invadir el terreno del otro. Con esto podemos ya intuir por qué hemos pasado de un época en la que sentíamos la obligación de predicar la religión, a otra en la que predicar la religión es malo.

En este contexto, en la modernidad, la decisión política primaria consistió en escoger entre igualdad y libertad, porque es lo que hay que decidir si vas a coordinar individuos. De aquí surgieron los estatalismos (comunismo, socialismo, welfare state) y los liberalismos.

Y, finalmente, en este contexto, se desarrolló la idea de que las religiones son el auténtico enemigo de la paz, por que fomentan el querer imponer a otros las ideas de uno, que sería el gran pecado moderno.

Con esto entendemos porque pensamos, por qué mucha gente piensa, que un cristiano no debería de tratar de evitar leyes que autoricen el aborto, o el divorcio.

¿Cómo puede el Cristianismo, o cualquier religion, reclamar exclusividad?

Para entenderlo, tenemos que distinguir, en primer lugar, entre religión (entendida como respuesta a las preguntas sobre el origen y final del hombre) e ideología (entendida como conjunto de ideas sobre lo que es mejor hacer en un momento y lugar dado).

Tenemos también que distinguir entre conocimiento como información (el que hace falta para pasar una clase) y conocimiento como explicación (el que nos hace humanos, porque el procesar información también lo hacen los animales).

Con esta base, distinguiremos entre preferencias (que brotan de las personas) y explicaciones (que brotan de las cosas). Las preferencias colectivas (un IVU o un sales tax) se establecen por el tráfico político normal (presiones de cada parte, para medir quién está más interesado). Por el contrario, la forma correcta de comportarse depende de cómo son las cosas. Uno no se puede casar con su hermana porque la Naturaleza no está diseñada con esa capacidad. Uno no puede mentir, porque sería un uso anti-natural del lenguaje. La moral es la forma de respetar una Naturaleza que es común a todos los hombres. Por lo tanto, la moral es común a todos los hombres.

Lo que el cristianismo ofrece, y para estos efectos, cualquier religión, es una explicación de la realidad, no unas preferencias de cómo deben de ser las cosas. Por ser una explicación de la realidad, si resulta ser verdadera, entonces es universal, implica a todo el mundo, porque la realidad es común a todos (si existe la Luna, nos implica a todos).

La moral es la forma en la que hay que comportarse, derivada de la realidad de las cosas. No es una preferencia, que surge de mi individualidad, de mi posición concreta en el universo.

Para que esto se entienda en nuestro mundo, tenemos primero logra romper el paradigma individualista. Mientras se entienda a realidad como un conjunto de individuos (humanos y animales) que buscan su propia satisfacción, no estaremos entendiendo bien la realidad y, por lo tanto, no podremos vivir bien, con calidad.

Idelolgía: la religión moderna

En el siglo 19 surgieron las utopías: modelos de sociedades perfectas a las que ir: comunismo, anarquismo, después: marxismo, maoismo.

Para entender por qué surgieron: 1) el progresismo: convencimiento de que la historia iba hacia adelante, hacia un progreso imparable; 2) cientifismo, el convencimiento de que la ciencia iba a ayudar configurar la sociedad. De aquí salió la ingeniería social del stalinismo y del nacismo.

La lucha contra el Turco era una clásica lucha étnica Por otra parte, las Guerras de Religión de Europa siglos 16 y 17 fueron ya luchas modernas: ideológicas, por formas de ver el mundo (la moderna o protestante contra la catolica o tradicional)

Hasta este momento de la historia (la modernidad), las lucha políticas eran luchas sobre quién debiera mandar, no sobre cómo debería ser el mundo.

La consecuencia de las ideologías son las utopía del siglo 19: nuevas religiones o visiones del mundo que prometen un mundo feliz, después de un proceso se redención.

¿QUÉ DEBE DE DECIR LA RELIGIÓN A LA POLÍTICA?

Esta pregunta está mal planteada, porque presupone “ambitos”. Ya presupone que

Se ha dicho que la utopía como “empresa del pensar humano”-era algo propio del mundo moderno, en cuanto opuesto a la edad media o al cristianismo primitivo. Esto es cierto por lo que toca a la formulación expresa del género “utopía”. Pero eso no significa que los tratados políticos medievales no sigan fíeles a las ideas fundamentales de la utopía platónica, retrabajadas ahora con el material de la filosofía de Aristóteles y de la tradición cristiana. Los rasgos y el contenido de esta síntesis grecocristiana se contienen, para mí, en estos tres puntos de vista:

1.La espera escatológica no contiene en sí misma ninguna representación de una consumación intrahistórica. Más bien expresa la imposibilidad de esa consumació n intrahistórica del mundo. Esto es algo común a todas las diversas representaciones sobre el fin del mundo. Y es que una tal consumación del mundo contradiría a la permanente apertura de la historia y de la libertad. El modelo milenarista espera la salud no de la dignidad moral del hombre sino de mecanismos planificables: de ahí su instrumentalización de esperanzas irracionales con estrategias racionales.

2.Si sólo nos quedamos con esa negativa de la escatología a la consumación intrahistórica, la consecuencia será un pragmatismo desnudo y una resignación total. Pero la escatología afirma también algo positivo, a saber: que la historia es capaz de una consumación total aunque exterior a ella misma. Lo que queda fuera de la historia es, sin embargo, la plenitud de la historia. La lógica de este pensamiento lleva a afirmar que sólo el rechazo del milenarismo y la aceptación de la escatología como escatología, pueden dar sentido a la historia. Pues la historia postula un sentido pero no encuentra en sí misma su sentido pleno. De donde se deduce que, o no tiene sentido o lo tiene fuera de sí misma y, por tanto, se trasciende a sí misma. Esto significa que la escatología es la garante del sentido intrahistórico y posibilita la utopía que elabora los modelos de máxima justicia y los erige en tarea de la razón política.

3. Por tanto, la escatología no está vinculada con ninguna filosofía de la historia, sino con una ontología. Por lo primero puede ser compatible con ideas tanto de progreso como de decadencia, pues su quicio no es ningún esquema de desarrollo histórico sino el concepto mismo de Dios concretado en la Cristología. Esta localización de la escatología en Dios y no en la historia, es lo que posibilitó su vinculación con la tradición del pensamiento platónico.

Las guerras del siglo 20 y 21 para deponer a un lider porque tiene una vision incorrecta del mundo y del podrer, es una guerra moderna, ideológica: septiemre 11, guerra de Iraq o de Afganistan o de Vietnam. Son guerras clásicas las guerras de sunitas y shiitas, las guerras de árabes e israelíes

Las luchas étnico-políticas son las luchas entre grupos, se dividen frecuentemente por estos criterios: raza, posesiones (ricos /pobres) y religiones.

Las ideologías surgen de absolutizar opiniones (sobre la economía, la política, el medio ambiente) de darle a estas opiniones un valor religioso, inmutable, como si fueran requisitos para la felicidad. Hasta la modernidad, los hombres peleaban para que predominase su grupo étnico. Desde la modernidad se pelea entre visiones del mundo.