La ley en mi alcoba

text2image_P34483_20150729_182608[1]Si la ley, en la práctica, no regula con más detalles la virtud (la buena vida) que deben vivir las personas, si no regula cómo debo comportarme en mi alcoba, no es porque no deba de entrar a un ámbito privado. Esta visión viene de pensar que la ley es, en el fondo, una carta de derechos del Estado: lo que el Estado tiene derecho a exigir.

Pero la realidad es que la ley es simplemente un reflejo, en forma de criterio, del orden natural. Si el derecho positivo no determina qué puedo y no puedo hacer en mi cuarto, es por una razón práctica, no de principio.