Leonardo Polo, en pocas palabras

Leonardo Polo, en pocas palabras


El descubrimiento principal de Polo es que el hombre es un ser “en otra liga”, es un ente con un ser distinto al de cualquier otra criatura del universo. Por eso su obra se la conoce como antropología transcendental. Esta teoría implica que, al final, en la realidad existen tres tipos de seres (tres niveles de realidad), el ser del Universo, el ser de Dios y el ser el Hombre (Nota enero 11 2012: no tengo claro si el ser de los ángeles cae en esta tercera categoría) y no solo dos, Dios y el Mundo, como tradicionalmente se ha venido diciendo.

Caminos que sigue Polo para llegar al meollo de su pensamiento

Polo llega a esta distinción de los niveles de ser por dos caminos:

Primer camino. Es su teoría del conocimiento y su intuición de la “superación del límite mental” (él la llama “abandono”). Este abandono tiene que ver con la intuición de que el conocimiento humano es infinito, en cuanto que puede conocer lo infinito. Pero también tiene que ver con la idea de que el ser humano es libre, y que esta es su característica definitoria, su esencia […] (Nota  hay que seguir profundizando en cómo se pasa de que tiene un conocimiento infinito y libertad, a que es “otra liga” en el ser, otra  categoría de ser, distinta a la del ser del universo)

Segundo camino. Otro camino para llegar o, mejor, diría yo, para racionalizar esta nueva intuición sobre el ser del hombre, es una profundización en el concepto de “acto de ser” en Santo Tomás. Este concepto del aquinate es, a su vez, una variante del concepto de “existencia” en Avicena. Avicena lo usa para explicar la distinción entre Dios y las criaturas. Afirma que las criaturas tienen existencia, porque Dios se la dio, pero pudieran no tenerla, sin embrago, Dios no puede no existir, tiene la existencia como algo esencial de Él. En la criaturas, la “existencia” es una accidente de su “esencia”, mientras que en Dios el existir no es accidental sino esencial. Al profundizar Polo en el concepto de acto de ser y de esencia, se da cuenta de que el hombre tiene un acto de ser y una esencia distinta de la del universo, que es, por tanto, otro “tipo” de ser, un ser extracósmico, que es un tercer tipo de ser, junto con Dios y el universo. Veamos cómo llega a esta conclusión

¿Cómo demostrar que el ser del hombre es distinto del ser del universo, a partir de su esencia?

Para entender el “acto de ser” de Santo Tomás, Polo se va a Aristóteles, de dónde Santo Tomás sacó el concepto de “acto”, y se da cuenta de que Aristóteles, en el fondo, tiene dos conceptos distintos de “acto” (como una “forma” que le da el ser, le da forma, a la potencia). Estos dos conceptos de acto son “energeia” y “entelecheia”, pero como se traducen al latín por la misma palabra, “actus”, muchos comentaristas no se percataron de esa distinción incipiente en Aristóteles. Polo llega a la conclusión de que el concepto de acto de ser (actus essendi) en Santo Tomás, realmente supera al de acto de Aristóteles. Veamos cómo.

Para Aristóteles, la esencia de una cosa, lo que esa cosa es (una casa, un perro) es un acto (no una potencia); es el acto que le da el ser (que actualiza) a la potencia de la materia. Para Aristóteles: Ente = Materia + Forma, y como Forma = Substancia = Esencia, por lo tanto, la Esencia = Forma. Y como, por definición Forma = Acto, esto implica que la Esencia es acto en Aristóteles.

Pero en Santo Tomás, según Polo, Esencia es potencia, tiene un ser potencial, con respecto al ser. La esencia puede ser o no ser. Este es el camino que usa santo Tomás para distinguir en la realidad dos seres: el ser cuya esencia es existir, el ser necesario, que es Dios. Y el ser cuya esencia no es existir, es decir, que puede existir o no existir, es el Universo, el ser contingente.

Pero Polo encuentra que hay un tercer ser en la realidad (un tercer nivel de ser), que es distinto del universo, porque tiene un distinto acto de ser y una distinta esencia. Este tercer ser es el hombre.

¿Por qué la esencia del hombre es distinta de la esencia del universo? La esencia, como demuestra Polo, se define como la naturaleza en cuanto fin, en cuanto orden final. En este sentido, la esencia del universo es el universo en su conjunto, es decir, el universo se perfecciona alcanzando un orden que es el universo en su conjunto. En este sentido, la esencia del universo (el orden) está fuera del universo, porque es su causa final y la causa final está fuera de la sustancia.

Pero, por su parte, la perfección del hombre no consiste en una integración al universo, como las demás criaturas, sino que el hombre se perfecciona a sí mismo, es decir, no se perfecciona en otro, como los animales o plantas que se perfeccionan por una cierto orden con las demás criaturas. Se dice que el hombre se perfecciona a sí mismo, en el sentido que su naturaleza es crecer, crecer sin límite, y crecer es ser más él mismo.

Si la esencia y el acto de ser del hombre son distintos a los del universo, tenemos que concluir que el hombre es extra-cósmico y que, por lo tanto es otro tipo de ser, un tercer tipo, aparte del ser de Dios y del ser del Universo.

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *