Venimos de un mundo en armonía: por eso nuestra nostalgia

Venimos de un mundo en armonía: por eso nuestra nostalgia

En el principio, justo antes del Big Bang, había tal armonía en el Universo, que todas las galaxias que ahora existen, estaban contenidas dentro de una bola del tamaño de una nuez.

Solo se puede acomodar tanta materia en tan poco espacio con un orden extraordinario, nunca después visto, y una energía inconmensurable.

Algo pasó en el Big Bang que, la materia (los fermiones) no pudieron estar unos junto a otros (principio de exclusion de Pauli), y desde entonces ha estado creciendo la entropía, el desorden.

No busques la felicidad

No busques la felicidad

La felicidad es una cierta plenitud de vida que posee una persona cuando percibe que está “en su sitio”: siendo quien tiene que ser y haciendo lo que tiene que hacer, en este momento. Esta plenitud se percibe con un cierto convencimiento en la razón, y una paz en el corazón.

Es un mecanismo de refuerzo que tiene la Naturaleza (i.e. la Providencia) para indicarnos que “vamos bien”, y animarnos a seguir.

Por esto, no tiene sentido buscar, por sí misma, la felicidad, el sentimiento positivo. Lo que hemos de buscar es “estar en nuestro sitio; hacer lo que nos toca”. La felicidad vendrá como consecuencia

El Estado debe ser confesional

El Estado debe ser confesional

El estado no debe ser neutro en sus valores. Una comunidad es, propiamente, el conjunto de personas que tienen: a) unos padres comunes y b) una forma común de ver la vida.Y el Estado, como cuerpo legal de la comunidad, debe defender y promover esos valores

El problema resulta cuando se crean, con la Modernidad, estas gigantescas naciones-estado, que se dividen por territorios, y no por patrias, por comunidades con padres comunes.

Está claro que la solución práctica no es convertir las naciones-estado en confesionales, sino en romperlas en auténticas comunidades.

Europa heredó el conflicto Fe-Razón del Islam

Europa heredó el conflicto Fe-Razón del Islam

El choque entre Fe y Razón se dio primero en el Islam, entre las escuelas teológicas Mutazila (racionalistas) y la Ash’aria (anti-racionalistas), que luego se adscribieron a los grupos políticos Shía y Sunni, respectivamente. El Islam fue dominado por los anti-racionalistas, de forma paralela a como Europa fue dominada por la Reforma.

La Ash’aria (el anti-racionalismo) enfatizó el uso literal del texto sagrado, el Corán, sin pasar por los imanes (la autoridad), de forma paralela a como hizo, en Europa,  la Reforma con la Biblia.

La diferencia consistió en que el anti-racionalismo islámico llevó a su actual legalismo, porque su libro era un código legal; mientras que la Reforma convirtió a la religión en un moralismo, porque la Biblia, sin Autoridad, es un código moral.

Los nuevos moralismos

Los nuevos moralismos

La Modernidad trajo consigo una relativización de la moral. Por ser esta época una entronización de la individualidad, se hace más difícil afirmar que algo está mal o bien para todos.

Sin embargo, desde los 1990s están apareciendo unos nuevos moralismos, unas normas de carácter público, que imponen comportamientos como la tolerancia, o el respeto por los animales, o el respeto por las minorías.

Estos nuevos moralismos tienen, como los viejos sus propias inquisiciones, en las redes sociales; y se apoyan en un serio convencimiento de que son universalmente válidos.

¿Por qué ocurre algo así, que parece tan fuera de tiempo? ¿Un moralismo en pleno siglo 21? Es que los relativismo más acérrimos suelen tener un solo absoluto: que todo es relativo; que solamente cada persona decide lo que está bien para ella. Y es pecado el decir nada en contra de esta creencia. Y esto sí es un moralismo a la vieja usanza, con sus brujas y su cacería.

All taxes should be local

All taxes should be local

We should pay all our taxes to our local community (a portion of them in kind, working for our communal needs). But then our community must pay taxes to maintain the next layer of “goverment”, state or county. And this layer must provide for the next layer, up to the planetary organization’s that will be needed.

This is the natural way of things. The time of those artificial nation-states is over.