Sentido biológico de la familia y el matrimonio. Parte 1.

Gran parte de la confusión que existe al presente tratando de definir qué es una familia y un matrimonio provienen de no haber mirado a la Naturaleza para entender el sentido más fundamental de estas instituciones. Nos creemos que las instituciones sociales han sido construidas por la pura racionalidad y lenguaje del hombre, cuando en realidad, la mayoría de nuestra vida social y moral tiene un profundo fundamento biológico.

En esta clase vamos a explorar el sentido biológico que tiene el matrimonio y la familia como instrumentos que nos ha ofrecido la Evolución para optimizar nuestra vida en nuestro nicho ecológico.

Durante 2 billones de años sólo existieron hembras sobre la tierra. Cada hija era un clon de su mamá.

La Naturaleza, en su imparable búsqueda de “vivir mas”, hace 1.2 billones de años inventó el sexo: para reproducirse hacen falta dos individuos que mezclen sus códigos genéticos. Esto tiene el objetivo de mejorar la calidad la la progenie, minimizando el daño de las mutaciones genéticas, y  para resistir mejor enfermedades.

Con esto apareció  la atracción entre los sexos opuestos y los mating systems o sistenas de aparearse. Hay multitud de formas de aparearse. Lo que es constante es el principio de tratar de maximizar el “flujo de la vida” (cantidad x calidad)  que se pasa hacia adelante en el tiempo. Cuanto más sofisticado es el organismo  menos individuos se producen, siendo los casos extremos, en este sentido,  el elefante y el hombre.

Cuando es la hembra la que cria, ella maximiza el flujo de vida a base de seleccionar al macho más sano y fuerte. El macho, al no tener cargo de crianza, maximiza el flujo de vida  (la progenie) tratando de polinizar al mayor numero de hembras.

Después de inventados, los sexos se especializaron: tipicamente el macho se especializa en “conseguir” y la hembra en “mantener”. Desarrollan por tanto las morfologias adecuadas para ello. Por ejemplo el cerebro del macho humano esta especializado en enfocarse y ver hacia adelante para poder encontrar recursos  La hembra detecta todo lo que pasa en su inmediato alrededor, lo que facilita su tarea de cuidar.

Existen varios “mating systems” o formas de aparearse. En las plantas se dan dos principales: 

autogamia: un mismo individuo produce los gametos masculinos y femeninos, y cross-fertilization. 

En los animales las formas de aparearse se pueden clasificar en:

1) promiscuidad

2) poligamia

3) monogamia

La monogamia se da en algunos pocos peces, algunos pocos mamíferos, y la gran mayoría de las aves. 

La monogamia parece ser la mejor estrategia evolutiva en las especies donde las crías son muy vulnerables, porque así tienen a ambos padres que velen por los hijos. La especie humana adoptó esta estrategia, parece ser que poco después de salir a las sabanas (desde los ambientes arbóreos). No debe confundirse la monogamia biológica con la monogamia marital o moral. La monogamia biológica se define como una tendencia a que una hembra se asocie con un macho al menos por toda un “mating season” o temporada de apareamiento. La monogamia marital es un desarrollo cultural y moral construido encima de esta tendencia biológica (de forma paralela a como se ha extendido entre los hombres la prohibición del incesto, o inbreeding ).

La vida no se conserva solamente con la nutrición. Los animales las plantas incluso las bacterias, dependen unos de otros en lo que se llama su vida social. Durante el proceso evolutivo, distintas estructuras sociales que facilitan este extenderse de la vida: colonias, tribus, manadas, bandas. Algunas de estas estructuras sociales son tan fuertes que puede decirse que hay más vida en la colonia que el individuo; se les llama superorganismos. En este sentido, es importante darse cuenta que las instituciones no son un sobreañadido, son tan esenciales como la nutrición, en una de las dimensiones de la vida misma. De hecho podría argumentarse que un individuo, en la mayoría de las especias, no es viable sin esta estructura social que le apoye: it takes a village to raise a child, dice el refrán africano.

Hace entre 1 millon y 200,000 años apareció un salto evolutivo en el hombre, lo podemos llamar la aparición del espíritu, o de la libertad (mucha gente lo llama la aparición de la racionalidad, pero es engañoso). El hombre empezó a ser lo que ahora entendemos por hombre. Y se apareció un nuevo fenómeno: la cultura, que es la transmisión a la progenie de un legado no-genético, para ayudar  a la vida. Mayormente consiste en consejos sobre cómo comportarse y explicaciones sobre el origen y el final de la comunidad.

Con la cultura, aparecieron los rituales no-biológicos sino simbólicos (rituales biológicos son, por ejemplo, las danzas nupciales de animales, que son para enseñar su fitness y así reproducirse) Los ritos simbólicos tienen en sentido social, expresar a otros una intención o un valor: quiero esto, estoy dispuesto de defender lo otro, soy de esta tribu o esta clase, etc. Aparecieron de esta forma las bodas, como forma de darle un valor público a una unión de familias (y secundariamente, de personas).

Hemos llegado con esto a demostrar, someramente, que el matrimonio, y sobre todo, la familia no pueden ser plenamente entendidas sin conocer su lugar en la historia natural.