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El Estado debe ser confesional

El estado no debe ser neutro en sus valores. Una comunidad es, propiamente, el conjunto de personas que tienen: a) unos padres comunes y b) una forma común de ver la vida.Y el Estado, como cuerpo legal de la comunidad, debe defender y promover esos valores

El problema resulta cuando se crean, con la Modernidad, estas gigantescas naciones-estado, que se dividen por territorios, y no por patrias, por comunidades con padres comunes.

Está claro que la solución práctica no es convertir las naciones-estado en confesionales, sino en romperlas en auténticas comunidades.

No a la libertad. No a la igualdad

La cuestión política a principios del siglo 21 ha quedado reducida a elegir un punto medio entre igualdad (la izquierda) y libertad (la derecha). Hay ya un consenso de que el punto medio que representan los países del norte de Europa, es a lo más que podemos aspirar.

Pero está pobreza de alternativas se debe a que la pregunta está mal formulada.

Esta pregunta “¿Qué punto medio entre igualdad y libertad queremos?”, está presuponiendo que la humanidad es una masa informe de individuos, como bolitas en una jarra, que quieren ver cómo no pisarse unos a otras.

Otras visiones de la humanidad son posibles. Por ejemplo una más holista, donde la humanidad es un ecosistema, de hecho, parte del ecosistema planetario. Si vemos la humanidad así, la igualdad sería una necedad, y la libertad algo secundario.

Entonces, ¿cuáles serían los valores-guía, si no son la igualdad y la libertad? En un ecosistema lo importante es la función, encontrar la vocación de cada uno. Esta vocación es siempre única, nunca igual a la de otro, como único, no igual, es cada ser humano.

Should we interpret the Constitution literary or loosely?

As any text interpretation (for example, book translation, or Bible exegesis) the true meaning of any text is a yin-yang, a dialectic, back and forth, between:     1) what the message meant to the one who sent it, and      2) what it would meant to the one who receive it. Let us not dream of an automatic, formal and impersonal mechanism to interpret laws. Norms are the will of a community and, therefore, are always personal and, thus, problematic.

Trial and error: the only valid social science

Modern science was build around the physics paradigm. This was good for mechanical, linear systems. But to understand societies (to find the truth AND the good in social systems), the approach should be reversed: test what works and try to replicate it. Trial and error.

Si tienes casa, no tienes agallas

La fijación que hemos desarrollado desde finales del siglo 19 para que cada uno sea dueño de su casa, puede ser una causa de que la gente se haya vuelto tan mansa y conformista. Una persona que carga con un activo tan desproporcionadamente grande como una casa, acaba viviendo, no solo en él, sino para él. Y esto le hace especialmente sordo a cualquier llamado revolucionario.

Una democracia representativa no es democracia, es partidocracia

El votar por un representante no hace que esa persona represente mis intereses: en la práctica el elegido representa al partido que le permitió poner su nombre es la papeleta. Eso no es democracia, es oligarquía, gobierno de unos pocos, gobierno de los profesionales de la política: partidocracia.

Politics is gardening the human ecosystem

Egyptians saw the political order as part of natural order (for example people were born to do different things, rule, serve). On the other exterem, we moderns think politics is the coordination of different equal wills.

The truth is in between:

The natural order places each one in an starting point (a genetic and a cultural endowment). But the starting point, although important, is no definitive. Then we add our vocation (mission) and our freedom. With this, we can get out and make a better world (instead of adapting to it by evolution).

From this perspective, politics is not a social contract but the gardening of an ecosystem that allows each member to walk the maximum distance between the his/her starting point and his/her goal.

In an ecosystem, treating all individual as equals is the sure way to destroy it.

Bureaucracies are a triumph of reason

Bureaucracies are the result of applying, too seriously, the reason to organize human activities.

Bureauoracies are a mechanistic approach to human colaboration, and, thus, ignore that persons want to do things, in addition to any punishment or reward.

As a consequence, bureaucracies consume more resources to achieve the same output than other forms of organization.

These are their bright and dark sides.

Abajo los países, arriba las naciones

País es un territorio demarcado por una frontera. Nación es un grupo de tribus (familias extendidas) que comparten una tradición común y, por lo tanto, una forma común de entender y moverse en la realidad.

Al llegar la Modernidad los países suplantaron a las naciones como la unidad básica de la vida política. Pero esto es anti-natural y, por lo tanto, dañino.

¿Es mejor centralizar o descentralizar?

Las civilizaciones con mayores logros han sido las más centralizadas (desde la casa del Faraón, al gobierno americano o chino) ¿Podemos inferir de esto que es mejor delegar muchos poderes al Estado central?

Es evidente que se puede hacer mayores obras humanas cuantos más voluntades haya envueltas. En este sentido, los grandes presupuestos de los estados modernos permiten proponerse metas (explorar el espacio) implanteables a menor escala.

Pero “hacer cosas grandes” es tan solo una de las dimensiones del desarrollo humano. La otra dimensión es “ayudar a los más cercanos a que alcancen su fin”, que cada grupo esté pendiente del bienestar y crecimiento de sus miembros. Es un yin yang masculino-femenino que es la clave para vivir bien: la conquista y las grandes hazañas, por un lado, y el cuidado de la casa, por otro. Como todo yin yang o dialéctica, no pueden darse los dos a la vez, pero tampoco puede darse uno sin el otro.

Una civilización, que solo cultiva su lado masculino, de lograr proezas, sin valorar el cuidado de lo local, es una civilización desequilibrada, condenada a caer.

La lección a sacar de esto es que debemos detectar qué tareas de la actividad comunitaria se hacen mejor a nivel central y delegarlas confiadamente al Estado central o grupos de estados, y qué cosas se hacen mejor a nivel familar, tribal y local.

De lo contrario, la pretensión de construir grandes estados o imperios nos puede matar .